Distribución geográfica

El nombre descriptivo de La Manga hace referencia a una interesante disposición geográfica que se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de la costa murciana como destino turístico: una cadena que se extiende a lo largo de unos 21 km, desde Cabo de Palos hasta La Veneziola, y que constituye el límite natural del lago salado conocido como Mar Menor. Originalmente, lo que hoy se conoce como La Manga del Mar Menor era una bahía abierta al Mediterráneo; en cada extremo, los arrecifes volcánicos retuvieron progresivamente la arena y los sedimentos arrastrados por las corrientes marinas para formar una columna arenosa de dunas y vegetación rocosa y largas playas en contacto con dos mares: el Mediterráneo y el Menor. La Manga es una estrecha franja de tierra cuya anchura varía entre 200 m y 1 km y medio. Está atravesada por canales naturales que mantienen los dos mares en contacto; las «golas» permiten que el agua del Mediterráneo penetre en el lago. Así, este espacio permaneció virgen hasta los años 60, cuando La Manga fue «descubierta» como estación turística y sufrió una transformación que incluyó la urbanización de la zona y la construcción de infraestructuras turísticas.

El entorno natural de La Manga

La Manga es una lengua de tierra situada en la bahía entre el cabo de Palos y San Pedro del Pinatar, que forma una laguna interior que se abre al Mediterráneo, llamada Mar Menor.
La Manga se formó por la acumulación de sedimentos, procedentes principalmente del río Segura, que al llegar al cabo de Palos se depositó, formando con el paso de los años esta barrera natural y creando así el Mar Menor.

La Manga mide 21 kilómetros de largo y su anchura varía entre 100 y 1200 metros. Aunque une ambos lados de la bahía, no rodea completamente el Mar Menor, que es una gran laguna cuyas aguas se comunican con las del Mediterráneo.
Gracias a este ecosistema único, el Mar Menor ha disfrutado de una gran riqueza natural a lo largo de los siglos.

Qué ver y hacer en La Manga

La Manga cuenta con varias zonas naturales de interés ecológico que merecen una visita.

Cabo de Palos

Cabo de Paloss es uno de los símbolos de la región de La Manga. Debe su nombre al latín palus, que significa laguna o marisma, lo que lo relaciona con el Mar Menor. Es un cabo emblemático en España, donde han tenido lugar numerosos naufragios e incidentes bélicos, como la mayor batalla naval de la Guerra Civil Española.
El faro del cabo de Palos entró en funcionamiento en 1865, sustituyendo a una torre vigía que databa de la época de Felipe II de España. Mide 51 metros y está catalogado como patrimonio cultural. Se puede visitar en el marco de una visita guiada.
Alrededor de Cabo de Palos hay numerosas playas, calas e islotes que hacen de esta zona un lugar muy atractivo para pasar el verano, con un clima agradable garantizado, ya que la temperatura media anual es de 18 grados y hay 3000 horas de sol al año.
Los fondos marinos bien conservados del cabo lo convierten en un lugar excelente para practicar submarinismo en la reserva marina del cabo Palos y las islas Hormigas.

Reserva natural de Calblanque

Al sur del cabo de Palos se encuentra el parque regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, un lugar de singular belleza natural que contrasta con el intenso desarrollo de la zona circundante de La Manga.
En Calblanque podrá disfrutar de un espacio protegido que combina dunas fósiles, acantilados, calas, pequeñas zonas arenosas y especies botánicas como pinos y matorrales.
La diversidad y la conservación de la región hacen que esté habitada por una fauna muy variada, ya que sirve de refugio a aves como garzas, cigüeñas, chorlitos, gaviotas, halcones peregrinos, búhos reales y águilas, así como mamíferos como tejones y zorros, y reptiles como serpientes y lagartos.
El Parque Regional de Calblanque es un espacio natural privilegiado que se ha conservado del desarrollo urbano y cuyas riquezas deben protegerse. Gracias a ello, se puede disfrutar de un total de nueve playas y calas, todas ellas conservadas y de una belleza única.
En Calblanque también se pueden realizar varias rutas de senderismo, como la que sube al Monte de las Cenizas, uno de los puntos más altos de la zona que, con 307 metros de altitud a orillas del mar, es un mirador muy recomendable desde el que se puede contemplar el parque natural y el mar Mediterráneo.
Allí se encuentra una batería de artillería, los cañones Portman, abandonada desde 1994, que formaba parte de la red defensiva diseñada durante la dictadura de Primo de Rivera. Todavía conserva los dos cañones Vickers de 381 mm.

Mirador Monte Blanco

Aunque es especialmente estrecha, La Manga también cuenta con algunas pequeñas elevaciones desde las que se puede disfrutar de una mejor vista para comprender la región.
El Monte Blanco es un pequeño afloramiento volcánico de 46 metros de altura. Se encuentra en la finca de Monteblanco, cerca de una pequeña zona de dunas. Es un pequeño mirador ideal para divisar puntos de referencia como el faro de Cabo Palos y disfrutar de una magnífica puesta de sol.

Salinas y zonas arenosas de San Pedro del Pinatar

La Manga está conectada al norte con el parque regional de las salinas y marismas de San Pedro del Pinatar, otro espacio natural excepcional que realza aún más el caprichoso ecosistema que la naturaleza ha creado aquí.
Esta reserva natural de 856 hectáreas es una gran zona húmeda que combina la explotación de la sal con la conservación de un entorno que alberga ocho kilómetros de playas en su parte exterior.
Una de las principales ventajas naturales de la región es que constituye un lugar único para la nidificación de aves, razón por la cual está clasificada como ZPS (zona de protección especial) para las aves.
Además de las playas, puedes acudir al centro de visitantes para conocer mejor esta reserva natural, visitar los observatorios situados en diferentes puntos y probar los baños de barro en la zona interior, cerca de Lo Pagán. El barro de estos estanques contiene altos porcentajes de calcio, magnesio, potasio, flúor y sulfatos, entre otros componentes.
Bien que la thérapie par la boue soit officiellement considérée comme une pseudothérapie, il existe un certain tourisme médical pour des affections telles que l’arthrite, la goutte, les rhumatismes, les fractures et les maladies de la peau.

Actividades en La Manga

Además de visitar sus espacios naturales, La Manga ofrece muchas otras actividades:
Playas: aunque menos atractivas que las playas vírgenes de los alrededores, La Manga también cuenta con numerosas playas urbanas.
Buceo: la reserva del cabo Palos es uno de los mejores lugares para bucear del Mediterráneo español.
Deportes acuáticos: vela, kitesurf, moto acuática, piragüismo y paddle surf.
Senderismo: además de las rutas por los alrededores, se puede recorrer a pie toda la península de La Manga.
Parques infantiles y parques de aventuras: los niños pueden disfrutar de actividades diseñadas para ellos, como toboganes acuáticos, camas elásticas, laberintos y piscinas de bolas.

Dónde comer en La Manga

En La Manga encontrará una amplia oferta de restaurantes donde podrá degustar una buena comida en la que, como no podía ser de otra manera, el mar es el protagonista. El pescado, el marisco y los platos de arroz son algunas de las recomendaciones.
Aquí tienes una pequeña selección de restaurantes en La Manga:
Maloca: a los pies de la playa de las Alemanas, un restaurante elegante y excelente con diferentes espacios donde pasar una velada romántica u organizar una boda. La carta incluye numerosos platos de marisco y diferentes tipos de platos a base de arroz.
Chiringuito El Barón: situado en la playa, un clásico que nunca defrauda, con precios para todos los bolsillos. Desde calamares y gambas hasta guisos de pescado y lubina, todos los platos están cocinados a la perfección y sin complicaciones.
El Parador del Mar Menor: un referente en el Mar Menor, especializado en pescados y con una bonita terraza con vistas a la playa.
Malvasía: si desea mejorar su experiencia culinaria, pruebe Malvasía. Este restaurante, recomendado por la Guía Michelin y galardonado con un premio SUN de la Guía Repsol, es un lugar creativo con una base tradicional. Ofrece un menú degustación a un precio muy interesante.
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